Diez años de nuestra estrella | Dos goles de Villa para conseguir la primera victoria

Ciudad del Fútbol 21 Jun 2020
La selección española se impuso 2-0 a Honduras, gracias a los dos tantos anotados por David Villa, en su segundo encuentro de la Copa Mundial de la FIFA 2010.

Segundo partido del Mundial y no cabían las sorpresas. Era necesaria la victoria. El tropiezo, el mal día que todos los equipos tienen en un campeonato, ya había tenido lugar en nuestro caso. Esa bala ya había sido gastada y ahora solo cabía buscar el triunfo. 

España se medía a Honduras, en la segunda jornada de su periplo mundialista. Atrás debían quedar las dudas, si alguna vez las hubo. Solo valía la victoria. España por fin conocía el estadio Ellis Park, el año anterior en la Copa Confederaciones, la derrota ante Estados Unidos había impedido que la selección hubiese jugado allí la final de dicho torneo.

Los once elegidos por Vicente del Bosque para saltar al terreno de juego fueron Casillas, Sergio Ramos, Puyol, Piqué, Capdevilla; Busquets, Navas, Xavi, Xabi Alonso; Villa y Torres. Después también jugarían Arbeloa, Cesc Fabregas y Mata. 

España buscó la victoria desde el primer minuto. Antes del primer cuarto de hora una clara ocasión de Torres y un tiro al palo de Villa transmitían buenas sensaciones. En el minuto 17, llegó el 1-0 con un potente disparo del delantero asturiano que entró por la escuadra de la portería defendida por Noel Valladares.

El dominio sobre el juego estuvo casi todo el partido del lado español. La labor de Busquets y Alonso, junto a Xavi hacían que el control del medio campo y por ende de la pelota fueran para España. Numerosas ocasiones de gol, aunque no terminaban de materializarse, parecían certificar que este encuentro podía decantarse del lado español.

En la segunda parte, Villa volvió a ser el protagonista indiscutible. Anotó el segundo tanto de la selección tras un centro de Jesús Navas y el 2-0 que aportaba más tranquilidad subió al marcador. Poco después, el asturiano erró un lanzamiento desde el punto de penalti.

Con esta victoria y la derrota de Suiza ante Chile, España volvía a depender de sí misma y de nuevo podía aspirar a lo máximo. Cinco partidos por delante y en la mente de todo el equipo lograr cinco victorias.